Tras una sucesión de combates intensos, llega el momento decisivo de Son Gohan, ya que Goku decide cederle la responsabilidad del enfrentamiento final. Aunque el joven guerrero posee un poder descomunal cuando pierde el control, Cell se niega a provocarlo lo suficiente, desplegando sus propios y letales trucos. Con réplicas en miniatura y una capacidad de regeneración absoluta, el villano convierte la batalla en un choque cada vez más sangriento y despiadado. La tensión alcanza su punto máximo ante la posibilidad real de que uno de los héroes caiga definitivamente en este volumen. Este tomo marca un auténtico final de etapa en la saga de Dragon Ball, cerrando un ciclo legendario con una narrativa trepidante que, sin embargo, deja la puerta abierta a la continuación de la historia.