Rob Halford forjó su leyenda en el corazón obrero del Black Country, definiendo junto a Judas Priest el sonido y la estética del heavy metal a nivel global. En estas memorias sinceras y trepidantes, el icónico frontman repasa cinco décadas de carrera con su inconfundible humor británico, desde su humilde infancia en Walsall hasta la cima del rock duro. Sin filtros, Halford confiesa sus luchas contra las adicciones, sus problemas legales, el descubrimiento de su sexualidad y su activismo, entrelazando estas vivencias con anécdotas de sus encuentros con figuras como la reina Isabel II, Andy Warhol o su gran inspiración, Quentin Crisp. Una autobiografía cruda y apasionada sobre la vida, el fuego y el poder del metal, porque como él mismo asegura, confesar es bueno para el alma.