La historia que continuó una de las sagas más inquietantes y oscuras del universo arácnido, con J. M. DeMatteis y Sal Buscema orquestando un descenso a la psicología de personajes marcados por el trauma y la herencia maldita. Las heridas de la infancia actúan como un imán oscuro que entrelaza los destinos de Spiderman, un Harry Osborn devorado por los fantasmas de Norman y el hombre que una vez fue Alimaña, construyendo una trama donde la culpa, la locura y la redención chocan en cada viñeta. El relato pone su foco en la tensión psicológica y una atmósfera gótica que mantiene viva la maldición del Duende Verde. Una lectura esencial para quienes valoran en el cómic esa capa de profundidad dramática y madurez narrativa que transforma al superhéroe en un espejo de nuestras propias sombras. Si buscas obras que perduren más allá del golpe y la novedad, este tomo encontrará su lugar con absoluta naturalidad en los destacados de tu biblioteca.