Inspirada en la magia onírica de Miyazaki y la delicadeza narrativa de Loisel, esta obra transporta al lector a un universo donde lo cotidiano se funde con la fantasía. Milo, un niño cuya vida transcurre plácidamente junto a un lago, ve su realidad transformada tras un encuentro fortuito con un pez dorado. Este hallazgo le revela la existencia de un mundo oculto al otro lado de las aguas, un reino mágico que no aparece por azar, sino por destino. Con raíces en la tradición china pero adaptada con sensibilidad europea, la historia combina la inocencia infantil con misterios ancestrales. Las ilustraciones evocan una atmósfera etérea y envolvente, ideal para quienes disfrutan de cuentos visuales que respiran poesía y maravilla. Una propuesta encantadora que invita a redescubrir la capacidad de asombro frente a lo desconocido.