El pequeño libro del rock es un torbellino de nombres, riffs, estribillos y anécdotas que se enlazan en un recorrido cronológico tan caótico como la propia historia del género. Hervé Bourhis lo presenta en pequeñas instantáneas, sin juicios ni pontificaciones: solo un instante tras otro de felicidad sonora, sensaciones breves pero inmensas, los recuerdos de un maníaco del rock que comparte su vida a 33 revoluciones por minuto. Se puede leer en orden o en desorden, abrir por cualquier página y dejarse llevar, porque es un libro que se escucha, cuya banda sonora queda sonando en bucle dentro de la cabeza mucho después de cerrar la última página. Esta versión revisada y ampliada es una delicia llena de buena música que cualquier melómano reconocerá como propia.