El 30 de agosto de 1904, las bulliciosas calles de San Luis fueron testigos de la maratón más desastrosa, lenta y absurda de la historia olímpica. Bajo un calor sofocante y con un recorrido mal señalizado, solo catorce de los treinta y dos corredores lograron cruzar la meta en una carrera que dio cabida al primer dopaje organizado, un atleta que completó parte del trayecto en coche y un cartero cubano al que un lanzador de disco le tuvo que recortar los pantalones para que pudiera correr. José Luis Munuera, tras sus aclamadas adaptaciones de Cuento de Navidad y Bartleby, el escribiente, vuelve a deslumbrar con su exquisito trazo, esta vez de la mano del guion de Kid Toussaint, para rescatar de los anales olvidados del deporte esta historia que parece ficción pero está rigurosamente basada en hechos reales. Una crónica gráfica tan delirante como veraz que captura el espíritu caótico de una época y las circunstancias personales más alucinantes de sus participantes. Si te fascinan las historias reales que superan a la ficción, esta obra es una parada obligatoria para descubrir el lado más insólito y humano de la competición deportiva.