El binomio creativo formado por Marc Olivent y Jim McCarthy plasma con acierto la naturaleza peligrosa de Axl Rose y la evolución de Guns N’ Roses durante treinta años. Una crónica de desmesura que abarca desde la enemistad con Kurt Cobain hasta la amarga despedida de Slash, sin olvidar la obsesión por Manson, el álbum de presupuesto infinito y la vida de excesos.