El rock duro nació para molestar, para sonar más alto que el vecino y más sucio que cualquier radiofórmula. Su evolución ha sido una carrera armamentística: más potencia, más distorsión, más actitud, hasta convertir una música extrema en un fenómeno de masas. Este libro propone un recorrido cronológico, subjetivo y sin complejos por las canciones y bandas que han definido el género durante más de cinco décadas. Sube el volumen y déjate llevar por el ruido.